El incendio forestal que avanza hacia la capital griega está a menos de 15 kilómetros del centro de Atenas y las autoridades han instado a los 15.000 habitantes de la localidad de Agios Stefanos, en la periferia norte, que abandonen sus casas.
Seis aviones europeos, provenientes de Francia, Italia y de la reserva europea de aviones anti-incendios, junto a un helicóptero y 40 bomberos chipriotas, intentan sofocar las llamas avivadas por los fuertes vientos que se han levantado a primeras horas de la mañana. El Gobierno griego ha movilizado a más de 700 efectivos, entre ellos a 300 soldados. A ellos se suma España que hoy envió dos aviones.
El fuego ha llegado además de Agios Stefanos, a las poblaciones de Gerakas y Anoixi y la zona de urbanizaciones de lujo de Ekali. El acceso a Atenas ha quedado parcialmente restringido desde el norte y una densa nube de humo se extiende por el este de Atenas hasta el sur del Peloponeso.
Este incendio, que por ahora ha calcinado 20.000 hectáreas de bosque, matorral y tierras de cultivo, ha sido calificada por algunos como uno de los mayores incendios de las últimas décadas.
Según estimaciones de los medios, la lengua de fuego tenía más de 40 kilómetros de largo. Tanto por delante como por detrás del frente van surgiendo nuevos focos.
En cualquier caso, se confían en que hoy se mejore la situación, incluso se pueda controlar, pese a las rachas de viento de 60 kilómetros por hora. Al operativo se han sumado aviones de Italia, Francia y Chipre. Turquía ha anunciado que enviará un avión. Entretanto, unos 900 bomberos y soldados tratan de frenar el avance del fuego.
Pese a las órdenes de evacuación de la policía, la mayoría de los residentes de los pueblos que corren mayor peligro optaron por permanecer en sus casas para defender sus pertenencias. "Sólo un milagro ha impedido que no tengamos víctimas hasta ahora", señaló un bombero. En total Grecia combate más de 140 incendios de bosques.
El fuego en el norte de Atenas obligó a la policía griega pide a los ciudadanos que están de vacaciones que procuren no regresar a la ciudad. De este modo, las autoridades buscan mantener las carreteras despejadas para que circulen los coches de bomberos. El Ministerio del Interior permitió a todos los funcionarios prolongar un día sus vacaciones, según la televisión estatal. Tampoco habrá partidos de fútbol.
Debido a la gravedad de la situación, el sábado se declaró la emergencia nacional para toda la región al norte de Atenas. Por ahora se desconoce la causa de los incendios aunque se cree que fueron provocados.
Un nuevo frente que se declaró anoche en el monte Kitharonas, amenaza también el balneario de Porto Germeno, a 60 kilómetros al oeste de Atenas, donde actúan cinco helicópteros y una centena de bomberos.